Navegar seguro – Cuidado con lo que compartes

Consejos clave para navegar seguro por Internet

El universo de Internet es tan amplio y diverso como apasionante. Pero como sucede en el mundo real, al igual que encontramos muchas cosas buenas, productivas y bonitas, también nos podemos topar con amenazas sobre las que tenemos que extremar las precauciones.

En un ambiente de tecnologías cambiantes e internet en constante evolución, esta tarea es difícil para todos. Sin embargo, las personas mayores pueden no conocer al 100% el lenguaje digital complejo, y confiar en páginas web, emails o publicaciones en redes sociales que son engañosos. Hay que tener mucho cuidado.

Podemos caer en la trampa de multitud de amenazas, en las trampas de gente que se dedican a estafar a personas que no están demasiado familiarizadas con Intenet.

Te ofrecemos a continuación algunos consejos para prevenir estafas, bulos, robos y evitar malentendidos. También te señalamos algunos buenos hábitos sobre tu privacidad en las redes que vas a agradecer.

Desconfía de la publicidad engañosa

Las publicidades de «llamada a la acción» con anuncios grandilocuentes y mensajes directos suelen ser un poderoso cazaclicks que no siempre lleva a un lugar seguro. Debemos desconfiar inmediatamente de cualquier advertencia o misiva sospechosa.

Nos referimos a anuncios que buscan nuestro dinero y que suelen ser estafas muy sofisticadas. Si revelamos los datos de nuestras tarjetas de crédito en la primera página que encontremos o nos resulte llamativa vamos a estar expuestos a cualquier fraude.

Hay técnicas muy desarrolladas para conseguir nuestro dinero; el carding, el phising, el pharming, spamming o smishing. Aunque te abrume esta terminología inglesa al final todas se resumen en lo mismo: engañar a los usuarios de Internet para conseguir sus datos o su dinero. Puede ser a través del correo electrónico, de una web fraudulenta, del sms… amenazas hay múltiples.

Y la mejor forma de evitarlas es muy sencilla: no compartas tus datos alegremente. La prevención reside en la mesura y la información. Cuanto mejor nos informemos de donde introducimos cualquier dato personal, más posibilidades tendremos de eludir los fraudes. Observa bien cada web, cada anuncio, cada mensaje. Mira la letra pequeña y las garantías de operaciones virtuales seguras.

Cuando vayas a pagar algo utiliza un portal virtual con métodos de autentificación y cifrado, o en su defecto, una plataforma de pago que tenga buena reputación y te ofrezca protección de datos. Un medio de pago digital conocido y que trata de proteger al usuario es Paypal, añadiendo una capa extra de protección, ya que no darás tus datos bancarios a la web a quien le haces la compra.

Si todo lo que te estamos aconsejando te sobrepasa y no sabes abordarlo, utiliza un método infalible: delega en algún familiar directo que conozca bien los entresijos de de la red. Si vas a hacer alguna compra o introducir tus datos por algún motivo, pregunta antes a tus amigos, hijos, nietos o sobrinos. Ellos y ellas sabrán aconsejarte.

Comprueba la procedencia de la información que compartes

Cuando recibimos una información, ya sea por las redes sociales o a través de algún canal de mensajería, es preciso comprobar nuestra fuente y analizarla. Desgraciadamente la proliferación de noticias falsas o bulos ha crecido mucho en los últimos años y la necesidad de contrastar cada información que nos llega se ha hecho indispensable.

¿Cómo lo hacemos? Es muy sencillo, observando de dónde procede la noticia. Si esta es de un medio digital reconocido o un organismo oficial, entonces tiene más verosimilitud. También podemos comprobar quién escribe la noticia. Aun así, hay que ser consciente que los medios de comunicación tienen su sesgo y también debemos contrastar sus noticias.

Existen páginas web y perfiles de redes sociales que se dedican al fact-checking: comprovación de los hechos. El mejor caso en español es Maldita.es, en que una red de periodistas y expertos se encarga de verificar la información que nos llega por redes sociales y medios de comunicación. Son conocidos por desmontar diversos bulos, tanto los que quieren robarnos nuestros datos como las campañas de desinformación mediática.

La seguridad digital es muy importante para evitar sorpresas
Imagen de David Mark en Pixabay

Instala métodos de seguridad en tu tablet y ordenador

¿Has probado a utilizar sistemas de seguridad en tu tablet? Muchos navegadores como Mozilla, Opera o Google Chrome han desarrollado ya aplicaciones que bloquean la publicidad como Adblock o similares. Es una opción que podemos activar para quedarnos más tranquilos y para tener una navegación más fluida, agradable y segura. Eso sí, debes saber que renuncias por defecto a cualquier tipo de publicidad y que alguna te puede interesar. Aún así es una decisión tan salomónica como efectiva.

Si nos preocupamos por la tendencia a caer en la publicidad engañosa, el bloqueo de esta es una buena elección. Recomiéndalo a quien pueda ser víctima de ello.

Evita redes públicas de dudosa procedencia

A no ser que sea totalmente indispensable, debemos intentar evitar el uso de todo Wi-Fi público. Son conexiones que pueden estar intervenidas o dejar nuestros datos al descubierto. Lo ideal es apostar siempre por redes privadas de las que conozcamos al titular. En los dispositivos móviles y/o tablets hay una opción para deshabilitar la posibilidad de conectarte a estas redes. Actívala.

Reduce tu comunidad de contactos a personas fiables

Hay muchas personas que agregan a sus redes sociales a cualquier otro usuario, sin pasar ningún filtro. Acumulan cientos (o miles) de amigos/as sin ningún tipo de reparos, decisión que puede acarrear problemas de seguridad. ¿Por qué? Muy simple, hay perfiles falsos o «bots» que tienen una función de hackeo. Intentan a través de conversaciones privadas engañar a los usuarios para conseguir datos personales o algún tipo de ingreso bancario. Si detectas que algún perfil con imagen muy prediseñada (propia de un banco de imágenes) te pide amistad y conversa contigo de forma amistosa sin tener ningún vínculo aparente, desconfía.

Se han escuchado historias de todos tipo en este estilo de perfiles falsos; que necesitan el dinero para viajar y conocer a la persona estafada, que tienen deudas de juego, que requieren efectivo para una operación médica… las historias están bien diseñadas y son aparentemente creíbles. La sorpresa llega cuando piden una transferencia, un giro o un pago a través del móvil con alguna de estas excusas. Así que ya sabes, si detectas un movimiento inusual en tus contactos y cantos de sirena, extrema tus precauciones y protege tu privacidad para estar seguro.

Descarga programas y apps desde sitios oficiales y seguros

Si vas a bajarte programas, aplicaciones o juegos, apuesta siempre por hacerlo desde sitios webs seguros y oficiales. Evita cualquier lugar ajeno con direcciones (urls) extrañas. ¿Por qué? Es muy simple, se te podrán colar productos infectados con algún tipo de virus que busca tus datos, tu dinero o infectarte de publicidad invasiva.

Las webs oficiales tienen sus propios filtros antivirus y antispam, y siempre podrás reclamar por los cauces legales si se origina algún inconveniente. La misma protección ofrecen plataformas como Google Play, Apple Store y la Tienda de Microsoft, desde donde podemos instalar apps y programas que cumplen con las normas de seguridad.

Evita almacenar por mucho tiempo información sensible

Una foto comprometida personal, los datos de una factura, las contraseñas bancarias, un audio privado… son archivos que podemos almacenar en nuestro dispositivo móvil o tablet casi sin darnos cuenta. Revisa tu galería de fotos y documentos una vez al mes y elimina cualquier información delicada. Existen fórmulas sofisticadas para extraer información de las tablets y otras más rudimentarias (sí, nos referimos a los robos). El caso es que eliminando estos archivos sensibles cada cierto tiempo nos curaremos en salud. Es mejor prevenir que curar.

No volverse paranoico, simplemente ser precavido

La navegación por la red y el uso de las redes sociales conllevan riesgos, es un hecho, pero simplemente debemos darle uso con sentido común y prudencia. Investigar cada vez que hacemos una compra, leer opiniones de los usuarios, buscar información sobre la tienda, el producto o el programa en cuestión… Intenta cambiar tu contraseña al menos una vez al año. No dejes abierta la sesión en otros dispositivos. Pregunta a tus familiares y amigos si notas algo sospechoso. Revisa la actualización de tus aplicaciones.

Los consejos que os podamos dar son bastante obvios, pero nunca está de más recordarlos. Al final lo que queremos es adquirir buenos hábitos y disfrutar de Internet de una forma razonable y segura.

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